Un pensamiento sobre los mensajes indirectos (y no tanto) 

Byron Scott Coach de los Lakers declaró a la prensa que “no va a tener paciencia durante mucho tiempo ante el desarrollo de los jugadores jóvenes.” Teniendo en cuenta que el equipo disputó 5 partidos y se trata de jugadores de 19 o 20 años en una de las franquicias mas icónicas de la NBA (sin conocer la intimidad del equipo) pareciera poco tiempo para desarrollarse incluso en la mejor liga del mundo.

Esto me puso a pensar en cuantas veces intentamos acelerar los procesos, sobre todo con jugadores jóvenes de estas edades y directa o indirectamente enviamos mensajes que les cierran posibilidades de desarrollo (como el Coach Scott en la entrevista) y no reparamos sobre ello.

En post anteriores de la página hablaba de como transmitir el mensaje a distintos receptores; en el caso de las palabras a la prensa o las charlas de equipo en las que queremos deslizar un mensaje sin nombres propios, caemos en el mismo problema: lo que nosotros creemos que decimos no es lo mismo que escucha el otro. Tal vez a alguno de los jugadores les sirva para redoblar su esfuerzo decirle que “no vamos a tener mas paciencia” pero seguramente a otros les generará cuestiones negativas como ansiedad, falta de apoyo, perdida de motivación, entre otras que se podrían nombrar; las cuales ponen un obstáculo grande al crecimiento de estos.

Estos mensajes “indirectos” deben ser pensados y cuidadosamente exteriorizados para que logren el cometido que deseamos. Soltar un pensamiento al aire puede ser captado por todos y codificado en la particularidad de cada uno, por lo que al mismo mensaje generaremos muchas cosas distintas en el equipo, y muy probablemente varias distantes de nuestra intención original.  Por esto creo que es clave el ser directo, generar la confianza suficiente en el equipo como para poder hablar específicamente con cada uno de los integrantes y en el caso de un diálogo de equipo, poder direcciónar los mensajes a aquellos que que queremos enviárselos.

Una idea clave para tener en cuenta y que resulta en una poderosa herramienta es la siguiente: “en el equipo está prohibido suponer”. Esto parte de la costumbre que muchos tenemos de ver o escuchar algo que pasa y en nuestra mente suponer lo que esto significa sin indagar aún más en ello. Entonces si (tomando el ejemplo del inicio) el entrenador de los Lakers declara a la prensa que no va a tener mas paciencia con los jugadores jóvenes, probablemente alguno de ellos pensará que el mensaje es que no va a jugar. Ahora imaginemos que este jugador se siente frustrado y se enoja con su entrenador, por lo que corta comunicación con el. Volviendo al entrenador, posiblemente el quería con su mensaje potenciar a ese jugador, pero supone al ver que no responde a ello, que este último no quiere estar en el plantel o no tiene deseos de mejorar. Entonces, gracias a las suposiciones, el problema se agrava.

No digo que todos los casos sean de esta manera, pero suponer o “pensar por el otro” es algo muy común en todos. Y lamentablemente tenemos muchas chances de estar errados, es simple: NUESTRA interpretación de lo que pasa, es construida por nuestra versión de los hechos, nuestros intereses, nuestra historia, experiencias,cultura, etc como ya lo hemos dicho en varias ocaciones. Por lo que, lo que yo suponga, es elaborado por mi, no por el otro. De esta manera la posibilidad de acertar en nuestra suposición es baja.

Volviendo a los ejemplos, si instalamos la idea de “prohibido suponer” el jugador podría hablar con el entrenador y evacuar sus dudas: al decir que no vas a tener paciencia ¿a que te referias? ¿El mensaje era para todos o para alguien en particular? ¿El mensaje se traduce en que voy a jugar menos?. De esta manera se aclaran las cuestiones y pueden volver a estar todos en la misma página. Claro que también funciona al revés, por ejemplo el entrenador podría preguntar: percibo que no estas motivado ¿es así? ¿Que cuestiones logran motivarte? ¿Captas el mensaje que intento enviarte diariamente? ¿De qué maner vos crees que es la mejor para comunicarnos?

Al dejar de suponer y empezar a preguntar evitamos las conclusiones que nos cierran posibilidades, logramos un mejor entendimiento con los que nos rodean y posiblemente se generen nuevas ideas o lazos a partir de esto. No es nada sencillo, requiere practica, establecer confianza, ser abierto y ser capaz tanto de preguntar como de recibir preguntas.

¿Ustedes qué opinan? ¿Alguna vez una suposición les cerro alguna posibilidad? ¿Enviaron un mensaje indirecto que no logro lo que querían? ¿Cómo lo resolvieron?

Me encantaría escuchar sus respuestas!

Si te gustó este artículo y la página, y te gustaría ayudarme a mantenerla podes invitarme un café en este link 

Marcos Emilio (@CoachMeBasket)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s