¿Sos tu propio obstáculo?

Hace unos días compartí en la página de Facebook de Coach Me Basketball una imagen que decía “A veces eso que te detiene, está solo en tu cabeza”.

Justamente en este último tiempo estoy atravesando una situación en donde consciente o inconscientemente me voy poniendo trabas a mi mismo, las cuales cambian mi estado de ánimo, no me dejan avanzar y muchas veces no me dejan disfrutar de lo que hago (ni de otra cosa).

Ahora puedo escribir al respecto, pero en el momento uno parece atrapado por esos pensamientos y es muy difícil salir de ellos. Nos vemos envueltos en una conversación con alguien que nos dice que “no se puede”, “es muy dificil”, “no soy lo suficientemente bueno”, “es muy riesgoso” y muchas cosas mas. Ese alguien, obviamente somos nosotros, esa voz encuentra su origen en nuestros miedos y prejuicios, como mencionaba en algún momento es nuestra parte “sobre protectora” que intenta que no nos expongamos a una situación que nos puede lastimar o enfrentar con eso que nos paraliza. A veces esta voz es productiva, porque nos hace tomar ciertos recaudos ante situaciones nuevas y nos permite analizar ciertos aspectos de los acontecimientos para poder tomar una decisión acertada. El problema comienza cuando esa voz toma mayor importancia o volumen dentro de todas nuestras conversaciones internas. Debemos intentar alejarnos de esto. Para ello debemos seguir ciertos pasos:

En primera instancia es importante saber que solo es una campana, y que tenemos varias dentro nuestro, y esta bien que así sea, cuanto mas mejor, ya que nos darán la oportunidad de tomar distintas lecturas apoyadas en distintas visiones. La clave esta en el equilibrio, en tomar en cuenta racionalmente a cada una y sacar una conclusión.

Por otro lado minimizar si es necesario lo que dice cada una. Admitamos que cuando conversamos con nosotros mismos, los términos que expone nuestra voz interior en muchos casos son extremistas: “despedite de tu trabajo porque me parece que con ese error que tuviste estas afuera”, “lo hice bien en el primer intento, ya está, soy un fenómeno”, “tengo que conseguir eso ya!”. Conversaciones que muchas veces no nos ayudan, porque nos colocan en emociones o estados de ánimo que no nos benefician, claro que a todos nos gusta sentirnos que nos llevamos el mundo puesto por ejemplo, y a pesar de que es una sensación positiva, muchas veces puede nublarnos el juicio. Imaginen si en su primer experiencia como entrenadores de un equipo mayor consiguen cumplir todos sus objetivos y mas, estaría genial, pero si dejamos que la conversación que tengamos en ese momento nos gobierne, la cual puede ser de euforia y de interpretar que tenemos todo resuelto, probablemente no nos deje ver aquellas cuestiones que podríamos mejorar de manera de que el buen momento se prolongue, y que nuestro mundo no se derrumbe ante una dificultad o mal momento. El concepto de “equilibrio” vuelve a aparecer.

Otra manera de regular nuestras conversaciones es preguntarnos si esta nos está ayudando o no. ¿Cuántas veces nos torturamos remarcando nuestros errores o pensando en decenas de maneras en las cuales nos puede ir mal en nuestro próximo proyecto? Es importante saber poner un freno a ello y cuestionar si esos pensamientos nos pueden dar una ayuda o simplemente nos retienen o nos hacen retroceder. Seamos más justos con nosotros mismos en todo momento, reconozcamos el error para aprender, así como también valorar los aciertos que podamos tener. Aprovechemos una oportunidad con ansias de crecer, no de llevar una vida sin errores o desaciertos.

Por ultimo también algo que ayuda  es separar la conversación interna y trazar un paralelo con una conversación externa. Es decir, lo que me estoy diciendo a mi mismo, ¿se lo diría a otra persona? ¿Qué le diría a una persona que aprecio si me contara el mismo problema que tengo? Nuevamente la justicia propia aparece, debemos tratarnos mejor.

La conversación interna negativa generalmente es el primer obstáculo que nos auto colocamos en el camino a lograr un objetivo. Dominarla no es nada sencillo, pero tener en cuenta estos conceptos puede ayudar, tener paciencia y una práctica regular hará que podamos sacarle provecho.

Nuestra conversación interna en nuestra profesión es determinante. Si la podemos manejar tenemos una herramienta importante para mantenernos equilibrados y poder desempeñarnos al tope de nuestras posibilidades. Si, en cambio, nos gobierna, oscilaremos entre la euforia y el derrotismo sin término medio; estos cambios abruptos harán que no podamos mantener el eje en nuestras funciones.

Entonces debemos practicar, utilizar estas herramientas y otras que nos sean útiles para poder sacarle el mayor provecho posible a nuestra charla con nosotros mismos. Creo fervientemente en que si nosotros tenemos equilibrio, y claridad podremos transmitirselo a nuestros dirigidos, si estamos en constante cambio, será difícil exigírselos.

Si te gustó este artículo y la página, y te gustaría ayudarme a mantenerla podes invitarme un café en este link 

Marcos Emilio (@CoachMeBasket)

Anuncios

One Reply to “¿Sos tu propio obstáculo?”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s